Cuando la edad enfría la sangre y los placeres son cosa del pasado , el recuerdo más querido sigue siendo el último, y nuestra evocación mas dulce, la del primer beso. (Lord Dyran)
Los besos son esenciales en las relaciones sexuales, como una puerta abierta hacia el placer. En ocasiones, todo depende del primer beso, que puede hacer que nuestro cuerpo experimente sensaciones muy positivas o muy negativas. Un beso mal dado puede incluso hacer que peligre la segunda cita. En cambio, besar bien es una cualidad que hace mucho más excitantes y deseables a las personas.
Los labios y la lengua están entre las zonas mas sensibles de nuestro cuerpo, ya que se encuentran en el extremo de terminaciones nerviosas que enlazan con la vulva en el caso de la mujer y con el pene en el caso del hombre. En las mujeres, un buen beso puede llegar incluso a provocar un orgasmo. Mientras se besa, se experimentan cambios corporales: aumenta el ritmo cardíaco, la tensión arterial y el nivel de glucosa en la sangre, y eso se traduce en calor , temblores , tensión y, sobre todo, excitación sexual. Además, se ha demostrado que besar estimula la parte del cerebro que libera oxitocina en el flujo sanguíneo, creando sensación de bienestar.
El beso no se piensa: se siente. Besamos de forma instintiva, pero dentro de la intuición, hay pautas a tener en cuenta: no hay que precipitarse, hay que dejarse llevar y disfrutar del momento, ya que, como dice Joaquín Sabina, “a menudo los besos mas urgentes no tienen prisa dos besos después”. Apuesta por la magia y la calidad. Hay que tener en cuenta detalles como evitar los sorbetones y ruidos excesivos, sobre todo en lugares públicos, cuidar el aliento, sobre todo si fumas o has comido algo fuerte, y controlar la saliva, porque un exceso de babas no resulta demasiado romántico. Si usáis gafas, mejor sin ellas para poder maniobrar con total libertad. Por último, evita meter la lengua hasta la garganta , deja respirar no se debe agobiar con besos demasiado largos y profundos.
A continuación una lista con algunos tipos de besos.
1. Beso ladeado: Cuando las cabezas de los dos se inclinan en direcciones opuestas.
2. Beso inclinado: Cuando uno de los dos echa la cabeza hacia atrás y el otro, que lo sujeta por el mentón, lo besa.
3. Beso directo: Es un tipo de beso en el que lo importante son los labios, que se chupan, se mordisquean y se acarician.
4. Beso presión: Se presionan los labios fuertemente con la boca cerrada. Es un beso que suele usarse para iniciar la relación o para terminarla.
5. Beso superior: Cuando uno de los dos toma con sus dientes el labio superior y el otro le devuelve el beso besándole en el labio inferior.
6. Beso broche: Cuando uno de los dos sujeta con sus labios los de su amante. Si el que realiza el beso toca con su lengua los dientes, las encías, la lengua o el paladar del otro, se llama “lucha de la lengua”.
7. Beso palpitante: Cuando uno de los dos deposita sobre los labios miles de besos muy pequeños recorriendo toda la boca y las comisuras.
8. Beso para encender la llama: Es el beso en las comisuras de los labios que suele darse en medio de la noche para hacer surgir la chispa del amor.
9. Beso para distraer: El beso ideal cuando está viendo la tele y quieres llamar su atención besándole en la frente, los ojos, las mejillas, la garganta, el pecho, los pezones, la raíz del cabello…
10. Beso nominal: Cuando uno se limita a tocar la boca del otro, después de besarla, con dos dedos.
11. Beso con dos dedos Cuando el amante cierra los dedos, los moja ligeramente y presiona con ellos la boca de la amada.
12. Beso lagrimoso: Se produce cuando uno de los dos echa tanto de menos al otro que, en su ausencia, besa su retrato.
13. Beso sin reloj: La clave es centrar toda la atención en el cuerpo del otro. Cuanto más te concentres en acariciar y besar cada rincón de su cuerpo, más intensa será la sensación de placer para ambos.