Aparece arreglá pero informal, con unos pantalones vaqueros ilustrados por
Miss Vann y un top de escote uve que marca unas curvas de vértigo (aunque
con un acabado como muy modosito, todo sea dicho), la melena rubia peinada
con raya al lado y ondulada. Está tremenda. Nos rodea de repente una horda
de curiosos que sacan móviles y cámaras de fotos y de vídeo para captar el
momento de nuestra entrevista.
Con ese físico, seguro que despiertas envidias entre las mujeres. ¿Tienes
amigas que te apoyen?
Muy pocas, seré honesta. Es muy difícil encontrar mujeres con las que se
establezca una relación de ayuda, de apoyo mutuo. Y eso que yo no soy
envidiosa. Estoy convencida de que si las mujeres nos apoyásemos, nos iría
mejor en mil cosasS Pero bueno, tiene que haber de todo. Al menos, las pocas
amigas que tengo son de verdad.
Lo que sí has reconocido es que eres celosa...
Sí, soy muy celosa con lo que es mío. Cuando tienes novio, no te gusta que nadie se meta en tu relación. Es lo lógico: es algo entre dos personas, salvo que se pongan de acuerdo y admitan a terceros en una especie de juego.
Una vez en pareja, ¿qué tipo de mujer eres?
Muy cariñosa. No sé vivir sin el cariño, sin la ternura, sin el amor. Pero
no soy demasiado posesiva. Siempre dejo libertad a la gente, aunque con
límites, claro.
¿Qué valoras en un hombre? Su sentido del humor, su tarjeta VISA, su
imagen...?
Sobre todo, sus sentimientos, su corazónS Y si luego está bueno, ¡pues
mejor! Pero me guío mucho por el corazón.
¿De qué te gusta hablar?
De casi todo. No tengo pelos en la lengua y si hay que hablar de sexo, pues
encantada. No tengo miedos ni complejos, cuento lo que me gusta, hablo de
mis fantasías...
(Entrevista completa en Diosas y trans 2, ya a la venta).