El tipo que nos mató de risa con ‘Zoolander’ (2001) le va la comedia ácida, como demuestra la hilarante y despiada ‘Tropic Thunder: ¡Una guerra muy perra!’. Robert Downey Jr., Jack Black y Tom Cruise acompañan a Stiller en la que ha sido la comedia del verano en EE UU.
Tom Cruise es de lo mejor de la peli. ¿Puedes explicarme cómo conseguiste que aceptara el papel en una sátira tan feroz sobre los excesos de Hollywood?
Trabajaría con Tom Cruise aunque me robara. Siempre ha sido un gran fan del proyecto. De hecho, el papel que hace fue idea suya. Le pareció divertido mofarse, además de los actores y sus absurdas inseguridades, de los ejecutivos de los estudios. Al principio, pensé que Tom querría hacer el papel de uno de los actores perdidos en la jungla, pero me explicó que le encantaría hacer de ejecutivo y tener unas manos gordas y peludas. A partir de ahí, empezamos a desarrollar el personaje y a mí se me ocurrió que podría salir calvo. Cuando empezamos a hacer las pruebas de maquillaje, Tom se ponía a bailar, algo que incorporamos en el guión. El papel se fue desarrollando de forma natural, como una tormenta de ideas.
¿No tenías miedo de que se te fuese la mano con el nivel de incorrección política de los diálogos, que es muy alto?
Sabíamos desde el principio que esta película iba a ser para mayores de 18 años. Era consciente de que era un riesgo, pero merecía la pena. Los soldados, cuando están en guerra, no se andan con miramientos a la hora de hablar.
¿Cuáles son tus películas de guerra preferidas?
Me encantan ‘El cazador’, ‘Platoon’ y ‘Apocalypse Now’. Las he visto muchas veces.
¿De todos los actores que han trabajado en ‘Tropic Thunder’, cuál es el más extravagante?
Jack Black, sin duda [risas].
La película se rodó en Hawai, donde tú tienes una casa...
¿Cómo coño sabes que tengo una casa en Hawai? ¿Eras tú la que estabas por ahí rondando y que llamó un par de veces a la policía? [risas].
No, pero supongo que rodaste allí por la pasta que te ahorras en impuestos, ¿no?
No sólo por eso. Yo me casé en Kauai, y desde que empecé a trabajar en el guión tenía la idea de rodarla en Hawai. Es una isla que me encanta. De hecho, gran parte del guión lo escribimos estando allí.
¿Tienes idea en quién se basó Downey Jr. para hacer ese divertido acento australiano que tiene en la película?
Iba a ser un acento irlandés, pero me dijo que se la da mejor el australiano. No se en quién se ha basado, pero lo borda.
¿Cómo se te ocurrió la idea de hacer una película de guerra planteada totalmente en cachondeo?
Llevo con esta idea en la cabeza desde hace unos 15 años. Me pareció divertido que unos actores que están haciendo una película sobre la guerra del Vietnam quedasen atrapados en la jungla pensando que siguen rodando. Dudé que fuese a hacerse algún día. Cuando a Justin (el coguionista) y a mí nos dieron el visto bueno, no nos lo podíamos creer.
¿Es cierto que siendo muy joven hiciste un cásting para la película ‘Platoon’?
Sí, lo es, llegué a hablar de esa posibilidad con Oliver Stone. No fue exactamente un cásting sino una especie de encuentro/reunión. Nada más verme, me dijo: “¡Pero si eres muy guapo!”, con un punto de desilusión, cosa que me dejó seco, porque no suelen decirme cosas así. Al final, me dio las gracias por haber ido a verle, y ahí quedó todo.
¿Cuando fue eso?
Hace unos 20 años. La verdad es que era bastante más guapo entonces [risas].
Pero seguro que entonces no estabas tan cachas como ahora. ¿Cómo lo haces para lucir esos pectorales? En esta película, estás impresionante...
Es fácil: ¡tomo mucha drogas! No, es broma. Como parte de mi preparación para el papel, hice muchas pesas, porque desgraciadamente no puedo crecer un par de centímetros ni volverme mucho más guapo. Los músculos son casi lo único que puedo hacer más grande.
¿Crees que en el cine de Hollywood reciente se está perdiendo el sentido del humor por un exceso de respeto a las reglas de la corrección política?
Sí, en cierto modo. Siempre va a haber alguien que se moleste por algo que has dicho en tono jocoso, pero a mí me da igual: no me importa que la gente piense que me he pasado de rosca con ‘Tropic Thunder’. En este caso particular, los actores somos los primeros que nos reímos de nosotros mismos, pero siempre va a haber gente que crea que nos hemos pasado. Es un riesgo que hay que asumir cuando haces comedia de este tipo.