domingo, 23 de noviembre de 2008

Cine PL

Diablo Cody

16/05/2008

Erika Lust

Diablo Cody

Fue una stripper mediocre, una blogger estupenda y una guionista fuera de serie. Su forma de entender el sexo y su feminismo empezaron por convertirla en un fenómeno en la Red y gracias a su Oscar por ‘Juno’, en una de las guionistas del momento. Ahora, trabaja con Spielberg y en dos pelis más, tan locas como ardientes.

Acaba de ganar un Óscar al Mejor Guión Original, pero sigue siendo la de siempre, una mujer que habla ruso, se pinta los labios de rojo intenso, lleva tatuajes, usa ropa de segunda mano, se cambia de peinado cada semana y adora a los perros chihuahua, las montañas rusas, el porno e Internet. Nació el 14 junio de 1978, en un suburbio de clase media de Chicago, en el seno de una familia católica. Mientras estudiaba Comunicación en la Universidad de Iowa, Cody era dj en una radio local y recibía clases de escritura creativa. Tras graduarse, encontró trabajo como secretaria en un bufet de abogados.

En 2001, empezó a publicar su primer blog, llamado ‘Red Secretary’, donde contaba sus experiencias como secretaria, pero sus únicos lectores eran los miembros de su familia.

Más tarde, Cody se fue a vivir a Minneapolis con John Hunt, un chico que había conocido por Internet y con el que se casó en la nave de ‘Star Trek’ del hotel Hilton de Las Vegas. Tenía 24 años, y la sensación de no haber hecho nunca nada interesante, de no haberse divertido. Así que se apuntó a un concurso de strippers para chicos y chicas amateurs en un club de Minneapolis llamado Skyway Lounge. No ganó, pero decidió que quería empezar a bailar: “Fue liberador, una forma de canalizar mi rebeldía. Nunca me gustaron los horarios, las corbatas ni los trabajos de oficina”.

Se dedicó a los striptease durante más de un año, pero no tuvo excesivo éxito. “Me divertía, pero ganaba poco. Además, yo no tengo vocación de geisha, y no era de las que se acuestan con los clientes”.

Del mundo de la noche, pasó a teleoperadora en una línea erótica, pero una vez más se sintió tratada como un trozo de carne, un robot al servicio de la maquinaria de explotación de la industria del sexo. Lo único que sacó de esa experiencia es el impulso para colgar de la Red una nueva bitácora, ‘Pussy Ranch’. En esa página, Cody escribía sobre las interioridades del negocio de los clubes de striptease, desvelando detalles como por qué en los clubes hace frío (es para que las chicas estén ateridas y tiendan a acurrucarse) o por qué ganan más dinero las que visten de blanco. Un día Manson Novick, actual manager de Cody, estaba navegando por Internet buscando blogs sobre sexo y encontró esta joya. Seducido por su estilo humorístico y su ironía femenina y feminista, Manson propuso a Diablo publicar un libro y así nació su primera obra: ‘Candy Girl: A Year in the Life of an Unlikely Stripper’.

 

‘Juno’, su película

Su aparición en el programa de David Letterman le dio una cierta notoriedad, de manera que le salieron proyectos interesantes como el de hacer un guión para una película indie. Lo escribió en tres meses, sentada con su portátil en un café Starbucks y tomando como referencia ‘Ghost World’ y ‘American Beauty’, dos de sus pelis preferidas. Según cuenta, en su caso, la ignorancia del oficio de guionista fue una bendición: “No tenía ni idea de cómo estructurar un guión. Todo empezó con la imagen de una adolescente sentada frente a un joven matrimonio que quiere convertirla en madre de alquiler. Quise construir una película a partir de ahí”. Cody añadió una dosis de su propia personalidad, mezclada en alguno de los diálogos, y antes de que se diese cuenta, ‘Juno’ ya era un éxito en Estados Unidos.

A pesar del trasfondo dramático de la historia, Diablo quiso plantearla como una comedia femenina: “Hay demasiados hombres escribiendo sobre hombres. Siento que tengo la responsabilidad de escribir sobre personajes fuertes femeninos, y lo voy a seguir haciendo”.  De hecho, la fortaleza del personaje principal, esa adolescente excéntrica y con las ideas muy claras, es uno de los grandes activos de la historia. Además, Cody se las arregló para captar a la perfección la atmósfera en que se mueven sus jóvenes personajes, empezando por el argot juvenil, los intereses, los valores y la forma de entender el mundo desde la adolescencia.

Un éxito merecido

‘Juno’ ha sido para Diablo Cody un trampolín que ni ella misma acaba de creerse. “He recogido un Óscar y ni siquiera he vomitado, así que me siento afortunada y muy contenta”, dijo instantes después de ganar la estatuilla.

Desde entonces, Diablo ha recibido tanto el desprecio de los que recuerdan su antigua relación con la industria del sexo como alabanzas de grupos conservadores que elogian la decisión de no abortar que toma su personaje en la película. Y eso que ella aclara que ‘Juno’ no trata de la adopción ni del aborto, sino del coraje y el sentido de la independencia de “una chica de 16 años que se ve obligada a crecer demasiado rápido”.

En la actualidad, Diablo ha recibido de Steven Spielberg el encargo de escribir un guión de una serie de televisión que va a titularse ‘The United States of Tara’, la historia de una mujer suburbana con un trastorno de personalidad múltiple que tendrá muchos toques de humor. Además, volverá a trabajar con el director de ‘Juno’, Jason Reitman, en una de terror cómico sobre una cheerleader de Minnesota a la que una posesión infernal convierte en devoradora de hombres. La cinta se titulará ‘Jennifer“s Body’.

Otro proyecto en marcha es la comedia sobre sexo adolescente ‘Girly Style’, “una especie de ‘Porky”s para chicas”.

Pese a esta fama repentina, Diablo sigue siendo esa mujer sencilla que pasea en bici por su barrio. En la ceremonia de los Oscars fue la más fotografiada, con su vestido de leopardo, sus enormes pendientes con calaveras y sus zapatillas doradas. ¿La peor vestida de la gala? Tal vez, pero también la más auténtica. Y una de las grandes triunfadoras.

 

 

 

 

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