El anonimato es consustancial a la música electrónica. Son muchos los creadores de techno que se esconden tras pseudónimos diversos, pero lo de Rex The Dog resulta más original, ya que aunque es conocida su verdadera personalidad, no ha trascendido ninguna imagen suya, sino la de un simpático perrito de cómic (inspirado en el Rex The Wonder Dog de la editorial DC), que se ha convertido prácticamente en su imagen real. Una práctica que continúa la tradición instaurada por enmascarados como Residents, Underground Resistance, Daft Punk o, más recientemente, Burial. Al principio, se llegó a especular con que tras el nombre de Rex The Dog se escondía Daniel Miller, capo de Mute Records, pero después se ha sabido que en realidad se trata del productor londinense Jake Williams, anteriormente conocido por el alias JX, con el que alcanzó cierto renombre gracias a su
comercial hit de house saltarín ‘Son of a Gun’. Ha formado parte también de otros proyectos como Mekka, Trouser Enthusiasts o Planet Perfecto, pero fue el lanzamiento de los dos primeros singles de Rex the Dog, ‘Prototype’ y ‘Frequency’, el que hizo que su nombre sonara con fuerza. Utilizando aparatos setenteros y tecnología vintage, Williams ha conseguido emular la estética sonora del fenómeno sampling instaurado por S“Express y Bomb The Bass a finales de los 80, añadiéndole toques de minimal, electro y acid y unas melodías descaradamente pop. Aunque su tendencia al anonimato no le permite hacer muchas declaraciones, en una entrevista concedida a la web www.chinstroking.com se reconocía fan de la música de los 80 menos cool. Tras esos primeros discos, Rex The Dog ha continuado publicando material con Kompakt (“me encanta cómo mezclan su genuino amor por los sintetizadores con un cierto sentido de la experimentación”), así como con otros como el megatrendie Kitsuné, V2 o su propio label Hundehaus, con el que acaba de lanzar su primer álbum, ‘The Rex the Dog Show’, un disco lleno de jitazos y uno de los trabajos más divertidos de la electrónica de 2008. Además, ha remezclado a artistas de todo pelaje, como The Prodigy, Depeche Mode, The Knife, Soulwax, Client, Royksopp, Mylo o Robyn, y ha realizado lives y sets de dj en los mejores clubs. Sus ladridos se escuchan ya en todo el planeta electrónico.
Fiesta final en Dublín
Irlanda no es especialmente conocida por su escena electrónica, pero la capital del país, Dublín, posee una tupida e interesante red de clubs y locales entre los que destaca el Village, que el día 26 de octubre celebra la closing party de la velada DEAF. Y el cartel para la ocasión es de auténtico lujo, destacando la presencia de Model 500 (proyecto del mítico Juan Atkins que ahora incluye también a Mad Mike Banks de Underground Resistance) y Laurent Garnier. A ellos hay que añadir exquisiteces diversas como Moritz Von Oswald, responsable máximo del sonido Basic Channel/Chain Reaction, los ruidistas heterodoxos Fuckbuttons o Bass Clef, revelación actual del dubstep.