Con 27 añitos es ya una veterana de la noche madrileña. Antes de ejercer como RR.PP. de Vektrum (los jueves en la sala Flamingo), de “Gallo” (viernes en la discoteca Privé) y Mimética (domingos en Reina Bruja), donde ahora se la puede ver cada semana, nuestra Sumni, una murciana de 27 años de lo más exótico, ya había hecho sus pinitos en sesiones como Parabellum y Siberia. Eso sí, para tratarse de una relaciones públicas, es mujer de pocas palabras.
¿Cuál fue el primer club que pisaste?
Bugatti, cuando era pequeña, en Murcia.
¿Qué le falta a la noche de Madrid?
Más horas. Y le sobran plagiadores que no inventan nada nuevo.
¿Qué es lo que te gustaría cambiar de tu sala pero es imposible?
Las horas de cierre.
¿Cuáles son tus referentes nocturnos fuera de España?
El Watergate Club, en Berlín.
¿Cuál es la mejor sala de España, aparte de la tuya?
Las sesiones “Cassette” en la sala “Boite” (Tetuán, 27. Madrid).
¿Cuál ha sido el mejor DJ que ha pasado por tu club?
Sabino González.
¿Y el más antipático, borde, desagradable o poco profesional?
No hablo con djs.
¿Te acuerdas de algún momento especialmente bizarro, divertido o extraño que hayas vivido en tu sala?
No.
¿Clubs o discotecas? ¿Por qué?
Ambos, no hay porqué elegir.
¿Cuál es la política que siguen los porteros de tu sala?
Educación y respeto ante todo.
¿Existe el garrafón en la noche o es una leyenda urbana?
Mi novio dice que no existe, pero la verdad es que yo no le creo.
¿Cómo haces para trabajar y no caer en los peligros de la noche?
¿Peligros, dices?