domingo, 23 de noviembre de 2008

Música

Calamaro “Soy el artista que todos querrían tener en plantilla”

12/09/2008

Igor López

Calamaro “Soy el artista que todos querrían tener en plantilla”

Genio, figura y, sobre todo, mucho amor propio. Andrés Calamaro afila el colmillo y se ríe de los que pretenden jubilarle. ‘Lengua popular’ es su último álbum, el que está presentando en gira por toda España. Un disco que toca todos los palos, del rock al blues pasando por la provocación y las confesiones autobiográficas.

Historia viva de la música popular, Andrés Calamaro (Buenos Aires, 1961) ha escrito algunas de las páginas más brillantes del rock’n’roll en castellano.

Desde sus comienzos en Los Abuelos de la Nada, pioneros del rock argentino, hasta ese pelotazo noventero que fueron Los Rodríguez, pasando por su amplia carrera en solitario, más abierta a otros palos como el tango o el bolero, el argentino (¿o hispanoargentino?) ha hecho siempre de su capa un sayo. Durante todo septiembre estará de gira por España presentando ‘La lengua popular’ (2007) en una serie de conciertos que culminan en el Festival Metrorock. Como suele ser habitual, nuestro hombre es un auténtico filón para las entrevistas: sus respuestas son alérgicas al piloto automático. Borde, vacilón, irónico, profundo, a veces desconcertante, con Calamaro no hay lugar a medias tintas. Genio y figura.

Desde hace años, en Argentina, el “calamarismo”, si se le puede llamar así, es casi una religión, sólo un par de escalones por debajo del culto a Maradona. ¿Cómo se lleva tanta devoción?

Se lleva con humildad y gratitud, pero no creo que sea, ni tanta, ni devoción. Será respeto y cariño, el de los pueblos y el de mis pares.

Lo de los discos homenaje, como ese ‘¡Calamaro querido! Cantando al Salmón’ (2006), suena un poco a intento de jubilación anticipada y casi forzosa. ¿Tú cómo lo ves?

Entonces, ¿mi último disco, qué sería? ¿Un disco post mortem? ¿Por qué tendría que jubilarme? Prefiero contestar preguntas dentro del marco del respeto...

Con ‘El cantante’ (2004) o ‘Tinta roja’ (2006), parecías desmarcarte del rock’n’roll clásico en beneficio del bolero y el tango, pero tu última gira haciendo doblete con Fito & Fitipaldis te ha devuelto a sonidos más guitarreros. ¿Lo tuyo con el rock’n’roll es una relación de amor/odio?

Nunca abandoné las guitarras eléctricas. ¡El rock’n’roll somos nosotros, los músicos de rock! Si quiero cantar otros palos, también puedo... Porque puedo.

La gira con Fito & Fitipaldis de 2007 fue todo un baño de multitudes. Leí que actuando en solitario a veces echas de menos esos shows masivos. Es curioso, cuando muchos artistas grandes prefieren con los años la cercanía de un club pequeño a un macroconcierto...

Una sala llena y caliente siempre es suficiente, aunque esté llena con 200 o con 20.000 personas. Me gusta tocar en locales medianos o en cualquier parte, porque también tocamos “para adentro”. Pero sacar pecho ante una multitud que canta conmigo es muy grato.

¿Qué te parece el regreso de Tequila?

Me parece muy bien...

De igual manera, ¿sería posible la vuelta a los escenarios de Los Rodríguez? Y no me refiero a conciertos esporádicos, sino a formar una banda nueva, volver a grabar...

No lo sé... Ya me siento parte de una banda y voy a volver a grabar... No sé si fuimos un grupo tan grande como para justificar un retorno. La reunión más lucrativa es la de mis pedazos rotos.

Para muchos, los cuatro discos de Los Rodríguez, siguen siendo una cima del rock’n’roll en castellano... ¿Cómo los ves con la perspectiva que da la distancia?

Los veo y los escucho muy bien... Aunque no suelo recrearme en nostalgias, tengo entendido que son discos muy buenos, elegantes grabaciones con fundamento. Me gustan mucho.

Desde hace algunos meses, eres columnista de ‘Ruta 66’, un histórico de la prensa musical española. ¿Cómo surgió la colaboración?

Todo empezó en un encuentro con Alfred Crespo en el Hotel Le Meridien de Barcelona. Yo soy “rutero” antiguo y, además, el ‘Ruta 66’ estaba en un proceso de renovación, abriéndose a nuevas firmas...

Es curioso verte en una publicación con fama de purista, un poco al contrario de lo que eres tú...

¡No! Yo soy purista también... Pero también soy purista del blues, de la vanguardia, del rock duro... Me gusta el universo flamenco, el tango... Los géneros, más que la tela mal cortada, como buen “rutero”. Una única ruta te llevaría siempre al mismo lugar. Me gusta el purismo, pero no la payasada.

¿Te ves ejerciendo de reportero alguna vez? ¿A quién te gustaría entrevistar?

¿A Dylan quizá?

No tengo fantasías de ese tipo. No soy un fan con asignaturas pendientes. Hace tiempo que estoy arriba de los escenarios. Sí respeto el periodismo como trinchera y al periodismo de trinchera. Me gustaría ser periodista, pero ¡qué difícil es ser un periodista muy bueno!

Antes de comenzar en el mundo de la música, hiciste algunos cursos de Derecho. ¿Te imaginas ahora trabajando como abogado? ¿O como fiscal antidrogas?

Creo que el derecho es interesante, no sólo como profesión con futuro. Es como la astronomía, la física o la religión. Es un código abstracto y complejo. ¡Y un buen abogado penal siempre es útil!

El blog que mantienes en tu página web, ¿es una forma de saciar tu verborrea o de aplacar la curiosidad del fan?

¿Verborrea? Yo hablo porque tengo cosas interesantes que decir, pero prefiero hablar con mis amigos. Además, sé escuchar. Es lo que se llama tradición oral...

¿Es cierto que pensabas cerrar el blog?

Yo no tengo Internet, no notaría la diferencia. Pero me gusta informar, porque los medios gráficos están vendidos al fútbol, la frivolidad y el circo político.

“La música es de aquellos que la quieren escuchar” y “Un compacto se vende al 2.000 por ciento de su valor: ¿Eso es música o narcotráfico?” ¿Cuántos ejecutivos discográficos te han querido estrangular por estas dos frases?

¡Que yo sepa, ninguno! La mayoría me quieren. A secas. Soy el artista que cualquier discográfica querría en plantilla...

¿Te descargas música de manera ilegal?

Muy poco, solamente por curiosidad... Si un álbum me gustó mucho, no tengo problemas en comprármelo. Siempre fui consumidor, también de discos...

“En 1978, ser consumidor habitual de rock era inquietante y peligroso. Era como ser un rabino en tiempos de Adolf Hitler”. ¿Echas de menos, en cierto modo, claro, esos tiempos de rebeldía?

Aquello no era rebeldía, ni paranoia tampoco. Fue la dictadura mas sangrienta de la historia de América Latina. Visitar una comisaría en 1978 era terrorífico.

“Soy sexy y barrigón, una suma de virtudes que escasea” ¿Así te ves?

Más bien me considero... sexy y marxista.

¿Gardel o Keith Richards?

¡Los tres!

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