En enero de este año, apenas le conocía alguien. En mayo, Madonna peleaba con él por el primer puesto de las listas británicas. Y todo por una canción llamada ‘Black & Gold’, el hallazgo pop de esta temporada, la canción que hizo de este joven australiano una estrella del pop.
Electrónico como Felix Da Housecat, blanco de alma negra como Justin Timberlake, tan atrevido como Scissor Sisters e infinitamente mucho más divertido que Mika. “Intento es que el éxito solamente me afecte de una manera positiva. Todo lo que me está ocurriendo es muy extraño y muy divertido, y a pesar de la presión que plantea, pienso disfrutarlo a fondo”, comenta Sparro. Nació en Sydney, Australia, hace 25 años. Su padre era un cantante gospel y su abuelo un trompetista que tocó para Frank Sinatra y Sammy Davis Jr. “Y yo soy un obseso de la música electrónica más extraña, del indie y del soul que un buen día se planteó usar todas esas influencias para crear su propia música”. Lo hizo y le salió una canción llamada ‘Black & Gold’, un tema destinado a convertirse en el ‘Crazy’ del verano de 2008, algo lógico una vez se experimenta la energía que se desprende del tema en cuestión. “No sé si existe algún secreto que justifique el éxito de la canción. Supongo que simplemente es buena y ya está, no tiene sentido darle muchas más vueltas. Lo más gracioso es que cuando la escribí pensé en hacer algo que me gustase a mí. Me parecía que el ritmo era demasiado rápido para los clubes, creía que nadie la pincharía. Hice una canción para mí, con el tiempo fui puliéndola y la versión final acabó conectando con el público”.
Cuando la escribió y grabó, Sparro vivía en Los Angeles. Luego se fue a Londres con ella bajo el brazo, dispuesto a convertirse en una estrella: “Lo único que tenía claro era que quería conjugar mi pasión por el funky con lo que oía cada vez que me dejaba caer por los clubes más alternativos”. Además, tenía constancia de ser un raro de tomo y lomo, y no tenía ninguna intención de ocultarlo, sino todo lo contrario. De ahí que el video de su primer single, ‘Cottonmouth’, fuera, como él mismo dice, “una parodia de mí mismo; lo grabé con mis amigos de Los Angeles y básicamente se puede decir que la historia del clip consiste en que me pongo ciego de canutos y de repente me entra una sed tremenda”. Sparro no se corta un pelo cuando habla. No es la típica popstar estereotipada. Que nadie piense que es el nuevo Robbie Williams ni el nuevo Justin Timberlake. Como él mismo dice, “en lo único que nos parecemos es en que los tres tenemos polla y supongo que precisamente ese detalle será lo que establezca la diferencia entre los tres”. Y se queda tan ancho. Como dirían los de ‘Muchachada nui’, olé sus huevos toreros.
Sin miedo
Pero volvamos a Inglaterra, al momento en que Sam Sparro se instala en Londres y comienza a grabar su primer álbum, con producción de su amigo Jesse Rogg y de figurones como Paul Epworth y Richard X. “Me planteé hacer el álbum que me apetecía, sin dejarme intimidar por el éxito de ‘Black & Gold’. A mí me gusta Marvin Gaye pero también Hot Chip, Robyn y Soulwax”. Añádele a eso el rock alemán, la música minimalista y unas cucharadas de indie. “Siempre he ido a mi bola. Desde pequeño. Iba al colegio vestido con abrigos de piel falsa, zapatos de plataforma y maquillaje. Creaba mi propio estilo pero me temo que mis compañeros no se lo tomaban demasiado bien [ríe] y eso hizo que sufriera acoso escolar. Ahora, para evitar que me pasen esas cosas, dejo que mi novio se ocupe de mis estilismos. No soy una fashion victim. Mi imagen es una especie de mezcla de etno, urban, rave y marica”.
Con esa lengua afilada, el mundo del pop seguro que se anima bastante con su llegada. De hecho, cuando un periodista británico le preguntó si no le daba miedo convertirse en eso que llaman “one hit wonder” [artista de un único éxito] él contestó: “Espero que no sea así, pero si al final ocurre, tampoco voy a permitir que eso me traumatice. ¿Te imaginas dentro de unos años en uno de esos programas tipo “Qué pasó con...”? “¿Qué fue de Sam Sparro? Aquel joven talento que triunfó con el tema ‘Black & Gold’. Hemos seguido su rastro y lo hemos encontrado durmiendo en una caja de cartón en medio de Central Park, fumando crack con Amy Winehouse”. Podrás verle vestido de frac bailando como Fred Astaire con un ballet masculino alrededor de una limusina interminable en el clip de ‘Black & Gold’, pero Sparro no está aquí para ser una estrella para todos los públicos. Por ejemplo, en las entrevistas suele definir ‘Pocket’, uno de sus temas favoritos del álbum, como “música disco heroinómana”. “Es que es un poco narcótica”, puntualiza, a pesar de que el tema es cualquier cosa menos narcótico. Y cuando se le pregunta acerca de con quién le gustaría trabajar, no dice que con Mariah Carey. “Con quien de verdad me gustaría colaborar es con Beth Ditto, la cantante de Gossip. Me encanta su voz, ella sí que tiene una garganta de negra, no yo. Además, me vuelve loco su actitud y las entrevistas que concede son siempre explosivas. Yo quiero ser como Beth Ditto, lo confieso”, dice con una chispa de ironía pero sin dejar en ningún momento de hablar en serio.
Y ya que hablamos de gargantas poderosas, hay quien dice que la culpa de todo lo bueno que le está ocurriendo la tiene su voz, capaz de elevar falsetes y de sonar como si perteneciera a un artista negro tipo Michael Jackson, Al Green o Prince. “A mí me ruboriza mucho que digan esas cosas de mí”, confiesa Sparro, que no tiene aspecto de ruborizarse fácilmente. “No creo que esté aquí para convertirme en la nueva voz del soul. En ese sentido me quito el sombrero ante Cee-Lo, el cantante de Gnarls Barkley. Él es el verdadero amo”.
Entonces, ¿cómo le gustaría que le vieran a él?: “Con el tiempo, quisiera llegar a ser una figura como Björk, es decir, alguien que tiene la categoría de icono pop, capaz de hacer música que le guste al gran público pero que, sobre todo, es siempre muy fiel a sí misma. Es más, yo incluso me veo acudiendo a algún estreno vestido como ella, con un pato muerto colgado del cuello a modo de pañuelo. No es nada fácil ser fiel a ti mismo y aspirar al éxito mundial. Pero espero no traicionar nunca lo que soy y no grabar nada que no me convenza solamente porque pueda llegar a ser un éxito”.